SALVAVIDAS FALSO en la GALERÍA BALUARTE DE SAN ROQUE  en CÁDIZ

A partir del 28 de marzo y hasta el 28 de junio, se puede visitar la exposición SALVAVIDAS FALSO en la Galería Baluarte de San Roque en la Avenida Fernández Ladreda en Cádiz.

La muestra esta organizada por Cooperación Alternativa, que presta gratuitamente todos los elementos expositivos, y  el Ayuntamiento de Cádiz a través de la Sociedad Municipal Cádiz 2012 y el Servicio de Cooperación Internacional de la Diputación de Cádiz, los cuales facilitan la galería, el transporte y la difusión del evento.

La exposición SALVAVIDAS FALSO / FAKE LIFE JACKET es una producción de Cooperación Alternativa sobre el drama de las migraciones en dos puntos claves de las rutas de entrada a Europa como son la isla de Lesbos, en Grecia y la ciudad de Tarifa en España. 

Apenas 8 kilómetros separan la costa turca de la isla griega de Lesbos, y poco más de 14 kilómetros la costa marroquí de la española, travesías lo suficientemente peligrosas como para que las familias que intentan cruzarla traten de reducir al máximo los riesgos. En esa necesidad, unida a la desesperación, entran en juego las mafias y el mercado negro que no sólo se hacen con el negocio del tráfico de personas, además venden chalecos salvavidas o botes hinchables como parte de un pack turístico. 

Chalecos salvavidas falsos, son vendidos a refugiados y migrantes que buscan llegar al continente europeo por la vía marítima Turquia-Grecia. Los chalecos falsos corresponden en muchas ocasiones a imitaciones de marcas reconocidas, teniendo un coste hasta 5 veces menor al que se ofrece comúnmente en el mercado por un producto auténtico.
Estos salvavidas pueden contener en su interior desde relleno de papel comprimido, goma espuma o plástico hasta diverso material de aislamiento o embalaje, materiales que impiden mantener el peso a flote. Miles de chalecos son vendidos y utilizados para cruzar hasta la isla de Lesbos, donde son depositados a cielo abierto en el denominado cementerio de chalecos. 

Pateras-toys, barcas inflables o cámaras de neumáticos son algunos de los elementos empleados por los que intentan cruzar desde el continente africano al europeo. Las alternativas más seguras también son más caras y atravesar el Estrecho hasta la costa de Tarifa en lancha o en moto acuática esta reservado para unos pocos. 

En SALVAVIDAS FALSO / FAKE LIFE JACKET, se mezclan fotografías, con objetos que recuerdan de manera tangible los enormes riesgos que corren los migrantes y refugiados en su travesía. Un chaleco salvavidas falsificado utilizado para cruzar desde Turquía a Grecia o un bote inflable que navegaba de Marruecos a Tarifa a la deriva son algunos de los artefactos que se pueden ver en esta muestra, junto a imágenes de gran formato. El material exhibido se presenta en soportes y expositores que han sido realizados reciclando y reutilizando maderas procedentes de derribos, tratando de minimizar el impacto al medio ambiente.

Pudiéndose considerar como exposición atemporal por la cotidianidad de las imágenes y objetos que se presentan en este proyecto, por ser lamentablemente habitual, la intención es despertar un sentir moral  y humanitario.

Después de ver con estupor y asombro, pese a lo ya sabido, la exposición Fake Life Jacket/ Salvavidas falsos, organizada y producida por Cooperación Alternativa sobre el drama de las migraciones en dos puntos claves de las rutas de entrada a Europa, como son la isla de Lesbos, en Grecia y la ciudad de Tarifa en España, he querido plasmar en unas palabras el dolor que me ha causado:

LA OTRA DANZA

Yo bailaré con la sombra del árbol caído. Con todas las sombras de aquellos que tuvieron que arrastrase para conseguir una existencia digna. Sé que en sus corazones habita el rencor acumulado en el camino; cada ejercicio de crueldad sobre sus cuerpos se convertía en una anotación  que alguien en algún lugar estaría obligado a borrar. Todos fuimos culpables, pero no los ejecutantes de la maldad; no nos manchamos las manos con los golpes proferidos, con las violaciones practicadas; sí con el silencio, con el mirar hacia otra parte, con el buscar excusas que en el fondo daban pátina de veracidad y justicia a los atropellos cometidos. La danza llegó tarde, pretendía en sus lances, simbolizar el arrepentimiento, la petición de perdón, el llamarlos iguales a nosotros…llegó tarde porque no supimos hacerlo mejor… Ahora vagamos asustados esperando estallidos de violencia,  atormentados por el pánico que produce el terror. Somos pobres humanos desarraigados del mundo y traídos a este lodazal de palabras que no significan nada, cuando el ansia de cada amanecer es sobrevivir un día más: Justicia, Derechos Humanos, Igualdad, Fraternidad…  Tal vez en algún lugar alguien comience a apiadarse de nosotros y sus sentimientos se vayan expandiendo. Ojalá que esa ola sepa distinguir entre los que éramos espectadores y aquellos que son y han sido directamente culpables. Yo seguiré con mi danza ritual para señalar el abuso miserable de los más débiles y el olvido consciente de los más necesitados. Y conjurar los malos vientos que proceden de las llamadas instituciones financieras o  democráticas, esas que en un ejercicio de egoísmo cínico solo se votan a sí mismas y solo defienden los intereses de quienes las ocupan y representan. Son tan falsos como los chalecos que dan título a esta exposición.

”Pero la realidad tiene mucho de ópera bufa y reparte a capricho los gorros tricolores con cascabeles.” (Felipe Benítez Reyes, Mercado de espejismos, Ed. Destino, Barcelona 2017. Pag.130)

                                                                    

                                        José Chamizo de la Rubia